De contar con solo dos módulos al inicio de la administración, la entidad ahora opera 16 módulos propios para rehabilitar vías, limpiar espacios y construir infraestructura básica en todo el estado.
El Gobierno del Estado de Puebla consolidó en 2025 una estrategia de obra pública directa en los 217 municipios mediante la puesta en operación de módulos de maquinaria propios, impulsados por la Secretaría de Infraestructura bajo la administración del gobernador Alejandro Armenta Mier. Esta política busca garantizar mayor seguridad, justicia y riqueza comunitaria al habilitar maquinaria para trabajos de pavimentación, mejoramiento de caminos y obras básicas sin intermediarios.
Al inicio de esta administración, la entidad solo contaba con dos módulos de maquinaria, pero gracias a una administración transparente y eficiente de recursos, se adquirieron 14 módulos adicionales, alcanzando un total de 16 módulos de maquinaria que operan en todo el territorio. Estos equipos —que incluyen motoconformadoras, excavadoras, retroexcavadoras y camiones de volteo— permiten la ejecución de trabajos de infraestructura urbana y rural, limpieza de vialidades, construcción de ollas captadoras y obras de drenaje en múltiples municipios.
El gobernador Armenta subrayó que la adquisición y uso de esta maquinaria está orientada a reducir costos de obra pública, en parte gracias a la donación de insumos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que ha permitido disminuir hasta en una tercera parte el costo de las intervenciones en comparación con procesos tradicionales. Los responsables de los módulos presentarán informes detallados sobre kilómetros atendidos y labores realizadas con cada tipo de equipo para garantizar transparencia ante la población.
Los módulos de maquinaria han sido utilizados en la rehabilitación y mejoramiento de caminos rurales y urbanos, trabajos de pavimentación en zonas de alta necesidad, construcción y mantenimiento de drenajes para mitigar riesgos de inundaciones, así como en la limpieza de vialidades primarias y secundarias. Este enfoque de infraestructura estratégica permite acercar servicios básicos y conectividad a comunidades que históricamente carecían de atención suficiente, beneficiando directamente a habitantes de zonas marginadas del estado.
Autoridades estatales destacaron que esta política —que pasó de dos a 16 módulos operativos en menos de un año— representa un avance significativo en la capacidad de respuesta territorial, permitiendo atender obras sin intermediarios y con mayor rapidez en comparación con modelos tradicionales de contratación. Este modelo también facilita reacondicionar caminos rurales para la movilización de producción agrícola o el acceso a servicios de salud y educación, fortaleciendo así el desarrollo integral de las comunidades poblanas.
Con estos mecanismos y recursos, Puebla refrenda su apuesta por una obra pública eficiente, transparente y con impacto social, orientada a reducir brechas de infraestructura y mejorar la calidad de vida en sus 217 municipios, potenciando así la cohesión territorial y el desarrollo sostenible en múltiples regiones de la entidad.









