A través del impulso a 48 cooperativas y más de 52 millones de pesos en financiamiento, el Gobierno del Estado consolida esquemas productivos que generan empleo, ingreso y bienestar para familias en 16 municipios.
PUEBLA — El Gobierno del Estado de Puebla fortaleció la economía social y solidaria con la transformación de 48 cooperativas productivas en 16 municipios de la entidad, en una estrategia orientada a generar empleo, ingresos y oportunidades de desarrollo para las familias poblanas, mediante la consolidación de proyectos productivos liderados por la propia comunidad.
La intervención estatal en estas cooperativas incluyó accesos a financiamiento por más de 52 millones de pesos, capacitación técnica, talleres de fortalecimiento organizacional y acompañamiento para la consolidación de modelos de negocio sostenibles, con enfoque en la participación comunitaria, la equidad y la inclusión social.
Este esquema permitió que los grupos productivos —integrados por mujeres, hombres, jóvenes y personas con distintas habilidades— accedieran a recursos financieros formales, insumos, infraestructura y asesoría técnica, factores que aumentan la competitividad de sus actividades y contribuyen al crecimiento económico local.
Entre las cooperativas transformadas destacan proyectos vinculados a la agroindustria, producción artesanal, servicios turísticos comunitarios, talleres de manufactura y comercio organizado, rubros que generan empleo local, encadenamientos económicos y oportunidades para mantener activos productivos dentro de las mismas comunidades.
Autoridades estatales señalaron que el fortalecimiento de estas cooperativas no solo representa un impulso económico, sino también una forma de promover la autogestión, el trabajo colaborativo y la organización solidaria, elementos que permiten a las familias transitar de la economía informal hacia esquemas de mayor formalidad y estabilidad.
La entrega de apoyos incluyó la constitución legal de las cooperativas, capacitación en temas administrativos y contables, así como la vinculación con mercados locales y regionales para la comercialización de productos y servicios, con la finalidad de que estas organizaciones generen un impacto económico y social sostenible a largo plazo.
Con estas acciones, Puebla impulsa un modelo de economía social que prioriza la participación ciudadana, la gestión comunitaria de recursos y la capacidad de las familias para construir proyectos productivos propios, fortaleciendo la cohesión comunitaria y promoviendo un desarrollo más equitativo entre regiones urbanas y rurales.
El programa también ha promovido la inclusión de mujeres, jóvenes y personas de grupos vulnerables, asegurando que los beneficios del desarrollo productivo se distribuyan de manera más amplia, equitativa y con enfoque de género, lo que contribuye a reducir brechas de desigualdad económica y social.
Con la transformación de cooperativas y la consolidación de esquemas de economía social, el Gobierno de Puebla refrenda su compromiso con acciones que impactan directamente la vida de las familias, generando oportunidades de empleo, ingreso y desarrollo colectivo, así como dinamizando el tejido económico de las comunidades poblanas.







