Gobierno de Puebla cierra fuentes de saqueo con Obra Comunitaria y módulos de maquinaria propia

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Con más de 1 300 obras aprobadas, 16 módulos de maquinaria y 1 200 comités comunitarios, la administración estatal fortalece la infraestructura local y combate irregularidades en la ejecución de recursos públicos.

El Gobierno del Estado de Puebla reafirmó su compromiso con la transparencia, la legalidad y el bienestar social, al consolidar un esquema de trabajo con Obra Comunitaria y módulos de maquinaria propia que ha permitido cerrar fuentes de saqueo en la ejecución de obras públicas, al mismo tiempo que atiende las necesidades prioritarias de comunidades en los 217 municipios del estado.

La estrategia se traduce en 1 316 obras comunitarias aprobadas y ejecutadas, que abarcan desde urbanización, mejoramiento de calles y espacios públicos hasta infraestructura básica en localidades rurales y periurbanas. Estas obras fueron seleccionadas y priorizadas por 1 200 comités comunitarios, integrados por habitantes, quienes participaron activamente en asambleas para decidir las prioridades de intervención en cada localidad, reforzando la participación ciudadana y el uso responsable de recursos públicos.

Para ejecutar esta política de infraestructura con eficiencia, el estado cuenta con 16 módulos de maquinaria propia, que incluyen motoconformadoras, excavadoras, retroexcavadoras y camiones de volteo, entre otros equipos. El uso de esta maquinaria estatal ha permitido reducir costos de obra, disminuir la contratación de terceros y garantizar tiempos de respuesta más ágiles, eliminando prácticas opacas y posibles actos de corrupción o desvío de recursos.

El enfoque de Obra Comunitaria no solo busca mejorar la infraestructura física de las comunidades, sino también fortalecer el tejido social, la cohesión y la corresponsabilidad entre población y gobierno, al empoderar a la ciudadanía para que decida qué obras se realizan con base en asambleas y prioridades locales. Esto ha generado un impacto positivo en la percepción de transparencia y en la calidad de vida de miles de familias poblanas.

Además de urbanización y trabajos viales, las acciones incluyen sistemas de agua potable, electrificación, drenaje sanitario, espacios deportivos y equipamiento comunitario, obras que favorecen tanto la convivencia como el acceso a servicios básicos en localidades que históricamente habían sido rezagadas. El uso de maquinaria propia permite a la administración estatal supervisar directamente cada etapa de la obra, desde la planeación hasta la entrega, garantizando calidad técnica y rendición de cuentas.

Autoridades estatales señalaron que esta política forma parte de un modelo de gestión pública basado en la eficiencia, la participación ciudadana y la integridad institucional, que impulsa el desarrollo territorial equitativo, cierra brechas de infraestructura y combate la corrupción al eliminar intermediarios innecesarios y mecanismos opacos de contratación.

Con este esquema, Puebla busca no solo mejorar la infraestructura de sus comunidades, sino también garantizar que cada peso invertido tenga un impacto real y verificable en el bienestar de las familias, fortaleciendo la confianza ciudadana en la administración pública y consolidando un modelo de desarrollo que combina participación comunitaria, inversión transparente y maquinaria estatal al servicio de la población.

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