Más de 12 000 mujeres han recibido créditos productivos por 45.3 millones de pesos, fortaleciendo emprendimientos y generando oportunidades de ingresos en comunidades de toda la entidad.
El Gobierno del Estado de Puebla impulsó la consolidación de la Banca de la Mujer, un esquema financiero orientado a fomentar la autonomía económica de mujeres poblanas, que ha permitido la entrega de 12 074 créditos productivos, con una inversión total de 45 368 000 pesos, para apoyar emprendimientos, negocios familiares y proyectos productivos en diversos municipios de la entidad.
Este programa, promovido por la Secretaría de Bienestar, ha beneficiado a mujeres que enfrentan barreras de acceso al financiamiento tradicional, facilitando recursos accesibles y acompañamiento técnico para que los proyectos generen ingresos sostenibles. Los apoyos han sido dirigidos especialmente a sectores como comercio, producción de alimentos, talleres de costura y servicios locales, ampliando las oportunidades económicas para miles de familias.
La Banca de la Mujer se ha consolidado como una herramienta financiera de inclusión social, al ofrecer créditos con condiciones favorables —tales como tasas reducidas y esquemas flexibles de pago— que permiten a las beneficiarias invertir en insumos, remodelación de espacios productivos, adquisición de maquinaria ligera y expansión de operaciones.
Entre las beneficiarias, muchas han destacado cómo el acceso a estos recursos ha transformado sus trayectorias económicas y familiares. Emprendedoras de zonas urbanas y rurales coincidieron en que los apoyos recibidos les han permitido generar empleo local, fortalecer su capacidad de producción y mejorar la estabilidad financiera de sus hogares, contribuyendo al bienestar de sus comunidades.
Autoridades estatales enfatizaron que la consolidación de esta banca representa un avance clave para la igualdad de género y el empoderamiento económico, al abrir espacios para que las mujeres accedan a financiamiento con menos barreras y mayor acompañamiento institucional.
Además de los créditos individuales, el programa contempla capacitación empresarial, asesorías financieras y seguimiento técnico, para que los proyectos no sólo se inicien, sino que también alcancen sostenibilidad y crecimiento con foco productivo y comunitario.
Con estas acciones, Puebla refuerza su apuesta por la inclusión económica de la mujer como motor del desarrollo local, generando condiciones para que más mujeres transiten de la informalidad hacia una actividad productiva formal, fortaleciendo así la economía familiar y la participación activa de la mujer en el desarrollo regional.







