Operativos terrestres y aéreos descartaron daños materiales, afectaciones a la población o infraestructura en los 217 municipios, manteniendo vigilancia y monitoreo preventivo.
El Gobierno del Estado de Puebla informó que tras el sismo de magnitud 6.5 registrado la mañana del 2 de enero de 2026, con epicentro en San Marcos, Guerrero, en el territorio poblano se mantiene saldo blanco, sin reportes de daños estructurales, personas lesionadas ni afectaciones a la infraestructura pública o privada.
El movimiento telúrico, ocurrido alrededor de las 07:58 horas y perceptible en varias regiones del centro del país, activó los protocolos de alerta sísmica y evaluación inmediata en todo el estado; sin embargo, las autoridades descartaron cualquier impacto negativo tras la revisión en zonas urbanas y rurales.
Ante la percepción del temblor, la Coordinación General de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres de Puebla, encabezada por el coronel Bernabé López Santos, activó un operativo conjunto con Policías Estatales, municipales y unidades de Protección Civil de los 217 municipios para verificar posibles afectaciones y descartar riesgos.
Las acciones incluyeron recorridos terrestres y aéreos, con apoyo de brigadas operativas en la zona metropolitana y regiones, además de inspecciones preventivas en vías de comunicación, puentes y obras públicas por parte de la Secretaría de Infraestructura para corroborar la integridad estructural de infraestructura estratégica.
Autoridades estatales exhortaron a la ciudadanía a revisar sus hogares y centros de trabajo, especialmente si se identifican agrietamientos mayores a 2 milímetros, daños estructurales o fugas, y a reportar cualquier anomalía al número de emergencias 9-1-1 para una atención oportuna.
La Coordinación de Protección Civil continuará con monitoreo permanente en conjunto con instancias municipales, estatales y federales para garantizar la seguridad de las y los poblanos, reafirmando la capacidad de respuesta ante eventos sísmicos y la preparación de la entidad ante riesgos naturales.
Con estas medidas, Puebla refrenda su política de vigilancia preventiva y atención a la población, asegurando que los protocolos de emergencia se activen de manera eficiente y que cualquier parte de la entidad pueda recibir apoyo inmediato si se detecta alguna anomalía tras un evento sísmico.







