Con proyectos de electrificación rural, infraestructura estratégica y ciencia aplicada, la administración estatal promueve acceso a energía, educación tecnológica y productividad en zonas históricamente rezagadas.
El Gobierno del Estado de Puebla, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta Mier, fortaleció su estrategia de justicia energética y desarrollo tecnológico al consolidar acciones que combinan electrificación comunitaria, ciencia aplicada y generación de infraestructura estratégica para reducir desigualdades y promover el crecimiento local.
En el marco de la política pública denominada justicia energética, que prioriza el acceso a servicios básicos y al desarrollo tecnológico en comunidades con rezagos históricos, el Ejecutivo estatal resaltó la importancia de atender zonas que carecían de electricidad y condiciones para la educación y la productividad. Al inicio de la administración existían más de mil 100 escuelas sin acceso a la red eléctrica, una brecha que se comenzó a cerrar mediante la instalación de sistemas fotovoltaicos; 150 planteles ya fueron electrificados en el último año y se prevé intervenir más de 700 más en el presente ejercicio, con el objetivo de reducir las brechas educativas y tecnológicas en áreas rurales y de difícil acceso.
Estas acciones se realizan de manera coordinada con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y la Agencia de Energía del Estado de Puebla, quienes contribuyen al desarrollo de proyectos científicos que impulsan la productividad agrícola y la soberanía tecnológica en el territorio, beneficiando directamente a productores rurales y estudiantes.
Una parte clave de la estrategia es la instalación de paneles solares, equipos de cómputo, internet satelital y proyectores en escuelas, lo que no sólo garantiza el acceso a energía, sino que también facilita la incorporación de herramientas tecnológicas en la educación y prepara a las niñas, niños y jóvenes para enfrentar desafíos del siglo XXI con mejores condiciones.
El director del INAOE, Julián Sánchez de la Llave, destacó que estos proyectos representan un ejemplo de cómo la ciencia y el desarrollo tecnológico pueden tener un impacto inmediato en la vida de las comunidades, al tiempo que se consolidan modelos productivos que integran energía limpia y actividades agroecológicas para fortalecer la economía local.
Con esta política integral, Puebla apuesta por un desarrollo más equitativo y sustentable, donde la justicia energética y la incorporación de tecnologías aplicadas son ejes para reducir desigualdades territoriales, mejorar la calidad educativa y promover oportunidades de crecimiento para las familias en diversas regiones del estado.







